Esperaría que no te asuste este instante de sinceridad, mi corazón vomita su verdad.
Es que ahí una guerra entre dos por ocupar el mismo lugar, la urgencia o la soledad.
La soledad fue tan sombría que no te dejo encontrar tu naturaleza divina
La urgencia gano esta ves, dispuesta a penetrarte, prepotente y altiva
Por las noches la soledad desespera, espera por ti, espera por el, espera por mi también y por aquel
Mis condolencias sujetan su alma a una brutal reprecion esperando apaciguarse
O confía en el paso del tiempo como otra solución para encontrar la calma
Pero me pone loca en las noches rogando entrar en los confines mas oscuros
Después te arrodillas ante el amor maternal, suplicando ternura!
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